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Bordado Pictórico

“Todo depende de cómo vemos las cosas, y no de la forma en que son en sí mismas”.
-CARL JUNG

Bordado Pictórico llegó a mis manos en una temporada de huracanes e intercambió la estafeta con la incertidumbre. Me encontró presa de la desesperanza en la búsqueda de uno de mis seres queridos mientras sabía que pasaba los últimos días de vida de mi gata anciana y con la cirugía de mi madre a cuestas. Aún sorteo la existencia con la premisa de que nada en la vida es para siempre bien clavada en la frente para recordarlo cada vez que note mis ojos llorosos y las bolsas que los rodean frente al espejo.


Me acompañó durante las horas que sentí interminables en la sala de espera de un, ya de por sí, frío Banco de Sangre en un hospital público (al cual los encargados tuvieron a bien encender el aire acondicionado en pleno invierno). Después de un buen rato de intervenciones humanas toscas y groseras, la única persona que notó que lo llevaba bajo el brazo fue el médico que me entrevistó para anunciarme que mi donación era apta.


- ¿Es la imagen de un venado bordado?

- Es un caribú.

- Juraría que es un venado, nunca he visto un caribú.


Si el intento de conversación era protocolario para hacer el proceso más humano (para él o para sus pacientes), yo no me dí cuenta pues el médico dio exactamente con el punto que había estado dando vueltas en mi cabeza desde las seis de la mañana: la vista es el sentido más engañoso de todos.


Con esa idea me recibió y me cobijó Gimena Romero en sus páginas: la percepción que tenemos de las cosas es una mera interpretación que hacemos en conjunto con los demás sentidos. Valernos únicamente de la mirada significa reducir el universo a migajas y limitar el poder de nuestra imaginación. Curiosamente, mientras una aguja gigante, estaba conectada a mi brazo izquierdo y escuchaba el vaivén de la máquina centrifugadora, me transporté a la playa en donde mi amigo rodaba feliz su bicicleta y observé los trazos del amanecer que lo hace sonreír. La aguja, atravesando mi piel como lo hace con la tela en el bastidor.


Bordado Pictórico es la suma de los elementos que damos por sentado: la tierra, el agua, el fuego, el aire… y el alma. Porque bordar es un proceso integral que nos conecta con los seres supremos y nos deja escuchar y entender lo más profundo de nuestro interior en un conjuro. Bordado Pictórico es elegir los materiales con los cuales voy a perpetuar la existencia de mi gatita vieja como yo la percibo, es seleccionar cuidadosamente la tela, las agujas y el bastidor en los cuales voy a dejar mi tristeza al tocar la tierra para regresarla a la gran madre.


Porque todos hemos de regresar a la gran madre y el camino no nos exime de derramar lágrimas. Es el proceso natural, encontrando las emociones ocultas y hallando el cauce con los acentos que volcamos en cada puntada sobre la tela. El impulso y la intención están dirigidos por fuego, por el sentido de cada movimiento que produces al danzar con la aguja al reproducir la vida misma desde tu imaginario. La intuición juega un papel muy importante en este juego en el que percibimos matices diferentes.


Aprender a escuchar cada pieza es esencial para poder darle los silencios que necesitará. Así funciona con cada fase de nuestro propio viaje del héroe, en el crecimiento de cada arquetipo que adoptamos a lo largo de nuestra vida, de nuestros propios duelos. Si no prestamos suficiente atención, será fácil confundir esos espacios vacíos con la ausencia de algo cuando en realidad, son la suma del todo el aire que necesitamos para respirar. En palabras de Gimena, hasta el aire necesita aire para expandirse y poder ser respirado. En mi odisea de aquél día, terminar la visita al hospital público sabiendo que esa cirugía tan esperada estaba a punto de hacerse realidad, fue una bocanada de aire puro que se transformó en esperanza de la mano de las páginas de Bordado Pictórico.


La transformación de la pieza y la expresión de nuestros más profundos pensamientos no estarían completos sin el alma, el hálito de vida que le imprimimos a cada movimiento, a cada hilo con el que despertamos nuestra luz.


Bordado Pictórico, lejos de ser un manual de bordado con instrucciones técnicas, es un viaje por cada uno de los elementos que componen nuestro quehacer creativo. Se trata de esculpir nuestras ideas más profundas para darle sentido a cada hebra que atraviesa la tela. Aunque es cierto que encontrarás los secretos profesionales de Gimena como artista (más las guías para cada uno de los proyectos), lo que verás reflejado en este libro es un método de percepción de la vida más amplio, más humano.


Al terminarlo, tal vez te encuentres como yo, cerrando sus páginas y reconociendo con mucha paz, la belleza y todos los matices de la tormenta en que te encuentres.







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